«El clima es la preocupación mayor en este momento porque define, o está definiendo, el rendimiento de la cosecha gruesa y la oferta forrajera«, afirma el análisis de empresas que hace la consultora Zorraquín + Meneses.
El reciente informe explica que existen zonas donde la falta de lluvias ya ha definido una merma productiva y otras pelean por lograr rendimientos presupuestados. Así es diferente el panorama a lo que se veía hace sesenta días, donde se esperaba en varias zonas rendimientos agrícolas por encima del presupuesto. Este cambio hoy merma claramente la rentabilidad de las empresas agrícolas, consideraron.
«De los distintos negocios del agro, la ganadería y el girasol son los que proyectan mejor margen«, afirma ese análisis. Dependerá de qué proporción posea de estas producciones cada empresa para definir renta. El resto de los negocios se proyectan como “rayeros” o directamente negativos.
Con este marco general, que define gran parte de cómo cerrará el año, la consultora manifestó que hay otro factor que inquieta a las empresas que lo necesitan, que es el financiero. Dónde conseguir financiación bancaria y a una tasa razonable se ha vuelto un ejercicio difícil. Y se nota en los bancos una cierta reticencia a las renovaciones, quizás producto del momento económico del país, pero también por el aumento de la morosidad de sus carteras . Si bien se espera una oferta interesante de créditos en Expoagro, y parece que a tasas más convenientes, los mismos serían para bienes de capital, más que para capital de trabajo.
Desde la consultora expresaron: Podemos observar, a grandes rasgos, tres tipos de empresas, con funcionamientos y decisiones a tomar bastante diferentes:
– Las que no poseen problemas de deuda ni de caja (o problemas menores), que tiene mayor margen de maniobra en las decisiones, ventas, coberturas y tipo de crédito a tomar.
– Las que viven al límite: donde la caja es el problema, las renovaciones bancarias están siendo difíciles, necesitaran vender en cosecha y por lo tanto el margen de maniobra y error se achica.
– Las que están “cambiando la piel”: son empresas que de alguna manera están repensando su modelo de negocio o su escala. Ya sea por haber entrado a esta etapa macroeconómica con una deuda alta o muy apalancados, o porque su vertical o especialidad están pasando por un momento de precios deprimidos o no rentables (vitivinicultura, yerba, especialidades, y otras). Estas empresas están trabajando en cambios de escala, asociaciones y una profesionalización obligada.
Una complicación adicional es la baja del dólar que ha sucedido en este último mes, que complica aún más a las empresas que basan su negocio en la exportación, con el correspondiente impacto sobre el precio que recibe el productor. Panorama y momento complejo para muchas empresas, con final abierto y rentabilidades muy exiguas o negativas.








