La actividad legislativa nacional no trajo tantas definiciones para el agro en este 2025, pero si logró incorporar el debate en las cámaras sobre temas importantes como los DEX.
«El Congreso atravesó un período de alta intensidad política, con sesiones extensas, negociaciones permanentes y una agenda cargada. Sin embargo, ese volumen no se tradujo en resultados legislativos concretos, dejando un saldo acotado en términos de normativa efectiva«, dio a conocer la Fundación Barbechando.
UN AÑO DE MUCHA ACTIVIDAD Y POCOS RESULTADOS
A lo largo del año, se registró un nivel significativo de proyectos ingresados, dictámenes discutidos y sesiones convocadas. No obstante, la capacidad de convertir esa actividad en leyes operativas fue limitada. Solamente se convirtieron una decena de iniciativas, es decir, menos del 0,5% de las propuestas de ley ingresadas.
¿QUÉ PASÓ CON EL AGRO? ¿CÚAL FUE LA AGENDA?
La agenda agroindustrial replicó la dinámica general: Pocos avances concretos, pero un posicionamiento estratégico de temas clave.
Si bien no se alcanzaron sanciones relevantes en materia de retenciones, maquinaria agrícola o biocombustibles, sí se logró que estos asuntos se instalarán como debates ineludibles dentro del Congreso. Un ejemplo concreto, por ejemplo, fue el tema Derechos de Exportación que se trató formalmente por primera vez, después de 17 años.
Ese posicionamiento es relevante para la construcción de la agenda 2026 y para los consensos que deberán desarrollarse en la próxima etapa, consideraron desde Barbechando.








