Piojo y sarna son para esta época las enfermedades de la piel bovina más frecuentes

“La sarna había desaparecido pero ahora regresó, la fotosensibilidad, enfermedades tóxicas por el pasto como se vio el verano pasado con festucosis y cornezuelo del centeno y aquellas de tipo traumáticas cuando se ve una parte deformada del animal por hematomas, abscesos, y otras manifestaciones mostrando un total de 24 enfermedades”, explicó a RD Antonio Ierace, médico veterinario, jefe de Trabajos Prácticos de Semiología y  Propedeútica Clínica en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLPam.

Como profesional tiene más de 40 años en la actividad privada en la zona de Rancul, el sur de San Luis y desde su radicación en Intendente Alvear en el norte pampeano señaló los temas abordados con los alumnos de la UNLPam y aquellos observados a campo.

Destacó que la semiología estudia los signos y síntomas de las enfermedades, que se enseña a los alumnos como la primera materia clínica para hacer un diagnóstico presuntivo, que luego se comprueba con métodos como análisis, imágenes y otras pruebas. Después se pasa al pronóstico, tratamiento y la exploración al comentar con un colega o el propietario del rodeo el caso clínico en particular.

Dentro del seminario que comenzó ayer en la facultad se refirió a el examen clínico de la piel del bovino, con una presentación del docente Jorge Heritier y después la exposición de Ierace. Refiriéndose a los casos que se observan principalmente en la zona norte de La Pampa. La más frecuente, en esta época, dentro del departamento Chapaleufú son: piojos y sarna.

Fue en ese contexto que se refirió a la reaparición de la sarna, los casos del 2018 con festucosis y cornezuelo del centeno y las lesiones en piel ocurridas por otros factores pero que son las más habituales. Considerando el tema del contagio, el veterinario mencionó que el problema de transmisión es por el contacto. “Porque no es lo mismo hacienda que está en un feedlot, pegados entre sí, con la hacienda que está en el monte en Rancul que tiene menos peligro de contagio”, manifestó.

El productor debe invertir en prevención, destacó, porque al pensar los costos de producción de carne y lo que significa el cuidado veterinario no llega a representar este último el 1%. Porque cuando se sabe que en una época del año hay más susceptibilidad para una enfermedad se puede pensar en adelantarse al problema, controlar y evitar así la pérdida de sanidad en el rodeo que implica pérdida de peso u otros inconvenientes.