«Ecología y pastizales son dos temas ligados, porque no se puede hablar de manejo de pastizales sin hablar de ecología para tener herramientas y conocimientos del comportamiento de las especies en cada ambiente y cómo responden a los diferentes disturbios», dijo Daniel Estelrich, profesor asociado en la Cátedra de Ecología Vegetal y Manejo de Pastizales en la Facultad de Agronomía de la UNLPam.
El profesional se refirió así a las exigencias sobre el pastizal con el sobre pastoreo y la necesidad de preservarlos, que fue uno de los puntos para tratar en el curso de posgrado realizado en la Facultad de Veterinarias.
«Nosotros hablamos de condición o estado de salud del pastizal cuando desde el punto de vista productivo tiene diferentes especies que son forrajeras, que son apetecibles para el ganado, en buen estado produciendo follaje y semillas. Ahí decimos que la condición es excelente o muy buena. Cuando el pastizal tiene predominancia de especies poco comestibles, con espinas o sustancias nocivas decimos que el estado es malo», afirmó.
La incorporación de semillas de especies que no son autóctonas al pastizal, se debe pensar en relación a las leyes vigentes. En algunas situaciones es permitido poner pasturas introducidas, como ocurre en áreas disturbadas, abiertas, usadas en agricultura y abandonadas. «En las zonas de pastizal natural se busca recuperar las plantas que antes existieron con técnicas de manejo, como las quemas controladas, pastoreos rotativos o rolados para eliminar leñosas. Lograda la recuperación se busca conservar el recurso con un manejo planificado respetado las etapas fenológicas de la planta y buscando una tendencia progresiva», indicó.
Los pastizales en La Pampa, dijo Estelrich, muestran diferentes condiciones. Porque donde hubo un pastoreo intensivo, prolongado en el tiempo, los animales comieron de forma constante y desapareció el pastizal apareciendo pajonales. Además, «los bovinos comen las chauchas del caldén y con el bosteo se genera una distribución de las semillas que germinan en áreas de pastos naturales generando fachinales y renovales».
«Entonces dos situaciones de cuidado y para manejar son el empajamiento y el desarrollo de leñosas, que traen aparejadas otras situaciones como los incendios al incrementar la cantidad de combustible disponible», consideró el entrevistado.
Estelrich dijo que hay material seco en la provincia, pensando en la posibilidad de incendios forestales, pero se han hecho quemas estratégicas que servirán para un mejor control de esos incidentes.








