La cabaña pampeana «Doña María» se muestra en la expo de Palermo con la raza pampinta. Con la expectativa puesta en un ejemplar de un año y 11 meses, cuatro dientes con buen porte, gran estructura ósea, pezuña negra y buena pigmentación.
Rodolfo Reale, productor ovino con experiencia, se refirió a la muestra y dijo que la muestra está actualizada en cuanto a la información porque el ovino se está trabajando para producir el cordero pesado trozado que se puede comprar por corte en la carnicería. Una demostración de este «futuro alentador» que además da «valor agregado al cordero» se exhibe en Palermo.
El pampeano indicó que hay que dejar la cultura que restringe al cordero como pieza completa en la parrilla, como se ve en otros lugares del mundo y dando a conocer que es una carne de buena calidad. «La carne pampinta es una carne totalmente magra, con poco agregado de grasa, y una buena posibilidad entonces en el mercado«, señaló.
La promoción de carnes alternativas al bovino desde el gobierno es un incentivo, destacó, y dijo que la Ley Ovina que se ejecuta en La Pampa desde la UEP «está en la primera posición dentro de las provincias argentinas en lo que es trabajo con eficiencia y capacidad». El productor afirmó que eso se debe al apoyo de la Dirección de Ganadería, con Ricardo Baraldi, y a los profesionales como Virgnia Martínez, coordinadora provincial de Ley Ovina, y Juan Manuel García, a cargo del programa PROLANA. Reale dijo que todo eso repercute en los productores porque es una colaboración.
Y agregó: «Aquel que realmente quiere emprender para criar ovinos en La Pampa hoy puede recibir ayuda. Lo digo sin banderas políticas y de forma independiente, porque lo que se hace bien ha que resaltarlo».
Acerca de la incorporación de los cortes al consumo pampeano, analizó que dando precios accesibles e informando se puede lograr un crecimiento.
En cuanto a la rentabilidad, en la venta de reproductores, estimó que el precio base debería estar entre 25.000 y 30 mil pesos para estimular el desarrollo de los sistemas productivos. «Como cabaña cuando se planchan los precios preferimos producir menos pero mantener la calidad y seguir asistiendo a las muestras», indicó.








