La semilla fiscalizada asegura identidad y calidad, recordó Fernández

«Tratamos temas referidos al proceso de certificación de semillas, desde su inicio con la siembra hasta el momento de rotulación y etiquetado de las bolsas», dijo Rodrigo Fernández, ingeniero del INASE de la oficina Regional Pampeana Sur con sede en Bahía Blanca, en el marco de su visita a esta ciudad.

En la jornada organizada por la Cepia, el objetivo fue transmitir cómo es el sistema de gestión on line que debe ponerse en marcha hasta llegar a un semilla fiscalizada producida por lo semilleros.

«Así garantizamos el origen de la semilla y su control en todas las etapas de su producción hasta llegar a la bolsa legal que asegura al productor la calidad de lo que está comprando«, señaló. Es un sistema de trazabilidad que deja constancia del lote original, permisos legales, supervisión técnica en la producción, inspecciones y todas las verificaciones que dan validez a la identidad del material.

Este proceso, según Fernández, beneficia a todos los involucrados ya sean semilleras, obtentores o productores, teniendo en cuenta que la semilla tenga calidad e identidad conocida y ante el reclamo de un usuario de la semillas se pueda garantizar el derecho a un reclamo. «La semilla ilegal o llamada bolsa blanca no tiene ningún proceso de trazabilidad y nadie le asegura al productor lo que adquiere, y no hay opción al reclamo», afirmó.

En cuanto a La Pampa y las semillas fiscalizadas el ingeniero aseguró que se viene trabajando muy bien. «Tenemos un convenio con la provincia de La Pampa, y tratamos de hacer acciones conjuntas de control. En esta provincia hay semilleros dedicados al trigo, algo de soja en el norte y también algo de verdeos, avena y centeno que se fiscalizan», indicó.

Dentro del plan operativo de fiscalización, explicó, es habitual que se definan zonas de trabajo y cultivos para controlar, verificando así semilleros y comercios.