Así lo recomendó en base a la experiencia el ingeniero Hernán Otamendi, presente en la reciente jornada de Aapresid realizada en campos con cebada y trigo del norte pampeano. También se refirió a los pronósticos y la apertura del niño que desde la primavera iba a ser un “neutro por encima de los promedios”.
El ingeniero destacó que los campos del sur de San Luis, oeste de Buenos Aires y norte de La Pampa venían con seca y recibieron las lluvias en estos días. Pensando en el 2019 las opiniones son dispares, y señaló: “La discusión se da porque algunos piensan que febrero va a ser bueno y marzo no tanto, pero otros dicen que sería al revés. Resta esa confirmación para la siembra tardía y los maíces”.
Para los cultivos ya implantados, el ingeniero dijo que en Eduardo Castex antes de las lluvias se pensaba para trigo y cebada que los rindes iban a estar en los 2.000 kilos, con las espigas en buen estado s pensaba en ese potencial y la lluvia reciente ayudaría. “Pero las lluvias de primavera vinieron atrasadas y el agua de los perfiles estaba escasa. Los lotes que venían de cosecha ahora tienen que recargar. Para sembrar hay que mirar si hay provisión para que no sea un azar”, consideró.








