La regional de Aapresid realizó una jornada en el norte pampeano para observar en el día de ayer variedades de cebada y trigo, una demostración que reunió a productores y técnicos junto con profesionales de INTA que se refirieron a los cultivos, fertilización, enfermedades y suelos.
Gustavo Herrero es propietario de un establecimiento rural en el que comenzó la jornada. El predio de 500 hectáreas está ubicado en proximidades de Villa Mirasol donde se hace sólo agricultura, con suelos que están bien en relación a fósforo y nitrógeno, donde se trabaja con rotación de cultivos, con cebada, maíz y otras opciones. Esto sirve para lograr buenos resultados y mejorar los suelos en un lugar donde tenían hasta hace algunos años mayor preponderancia de soja.

“Es para la ganancia a largo plazo. El pensamiento es mejorar el suelo a futuro. Ahora vamos a ver de incorporar algo de verdeos y cultivo de vicia, siempre pensando en rotación. Las 500 hectáreas son agrícolas, y estamos pensando en incorporar de a poco algo de ganadería pero encerrados y no a campo”, consideró.
Herrero indicó que con el manejo de otros campos podría producir maíz si falta superficie para el grano. Su visión no se limita al campo propio porque también es contratista en unas 4.000 ó 6.000 hectáreas, de esa forma se generan más recursos económicos y se invierte en sus 500 hectáreas.
El productor aseguró que con los años se puede ir mejorando el suelo, marcando los resultados que ha visto luego de unos cinco años con rotación. Como integrante de la regional de Aapresid, afirmó que pertenecer a esa entidad brinda un aprendizaje importante para poder crecer. “Somos 12 productores en la provincia, de lugares muy diferentes, desde Migue Riglos hasta Caleufú, y uno aprende mucho. Hay gente muy valiosa dentro del grupo,” consideró.
Abrir el campo, para la jornada de Aapresid sobre cebada que se realizó el pasado jueves, es parte de esa apertura para mostrar y compartir experiencias. Consultado sobre los promedios de producción, Herrero indicó que en soja, considerando seis años de cultivo, lograron 2.500 kilos. En maíz 6.800 kilos. En fina la cebada, para llegar a una soja de segunda, ha dado en los últimos dos años unos 4.000 kilos.
Fuente Antonio Ocerin








