“Básicamente vamos a hacer énfasis en dos aspectos, la importancia de las energías renovables para mover motores o bombas para el funcionamiento del riego, y por otra lado la reutilización de aguas residuales que normalmente se vertían en cursos de agua y pueden ser tratadas para la obtención de forrajes o del mismo cultivo intensivo”, señaló.
Así lo explicó Aquiles Salinas, director de INTA Manfredi, quien recordó que en pocos días realizan la sexta Reunión Internacional de Riego, del 22 al 23 de agosto en esa localidad. Además, dentro de los cultivos tradicionales como trigo, soja y maíz pero para el encuentro se incorporarán los cultivos regionales como alfalfa, cebolla, tomate, nogal y otros que no son tradicionales pero INTA está trabajando y va a presentar información.
En Córdoba se hizo un relevamiento de los cultivos bajo riego, y Salinas señaló que en el año 1996 había cuatro mil hectáreas bajo riego y ahora hay 160 mil. La superficie podría crecer más, señaló, pero la limitante es el suministro energético porque el riego lo requiere y no hay infraestructura adecuada. Las líneas crediticias son otro problema, porque no hay préstamos adecuados. I bien hay un plan nacional del fomento de riego, que tiene como objetivo duplicar el área para el año 2030 llegando a cuatro o cinco millones de hectáreas. Si bien en Córdoba y otras provincias hay reglamentaciones para el uso del agua, que restringen riegos integrales y suplementarios a las lluvias pero se debe considerar las capacidades del acuífero para evitar los riegos por una sobre explotación.
En cuanto a la recuperación de agua, se piensa en los residuos líquidos de producción porcina y tambos, porque los sistemas industriales y humanos pueden brindar una reutilización del agua. Y si bien la gente está dispuesta, resaltó, es necesario contar con energías renovables para tener garantizado el suministro energético.
El congreso es gratuito pero con cupo limitado y las inscripciones deben hacer a través de la pagina del INTA.








