Daniel Koltonsky, de la empresa Marel de Islandia, estuvo en General Pico en la visita a una de las plantas frigoríficas que tiene en sus instalaciones equipamiento de esa marca. “Las máquinas son fabricadas en las plantas de Islandia, donde está la central, Europa y Dinamarca. En esta ciudad se instalaron los equipos de desosado y luego se agregó tecnología para otra sala de ciclo tres para fetear carne y picar”, indicó.
En La Pampa proveyeron para el frigorífico Pampa Natural. Koltonsky afirmó que en tecnología se busca llegar a los mejores procesos, las más altas normas de calidad, seguridad alimentaria y control de rendimiento. En las plantas de esta escala, no es común este tipo de inversión que se ve en La Pampa pero el representante indicó que cada vez se está afianzando más la búsqueda de eficiencia. Ese es un plus al momento de compararse con otras empresas de la industria de la carne que hay en la región.
En Japón, Gran Bretaña y otros países del mundo se está usando estas maquinarias, y Koltonsky afirmó que esto es una inversión que interesa al comprador, porque el mercado internacional controla cada vez más la trazabilidad de los productos. La seguridad bacteriológica es otro tema, porque las exigencias aumentan y hay que estar preparados.








