Se piensa que el año seguirá con escasas lluvias y es difícil hacer un pronóstico a mediano plazo, explicó Juan Carlos Cristo, jefe de la agencia INTA Trenque Lauquén , y advirtió que ahora irá bajando la reserva de napas que sirvió en algunas zonas y beneficio los rindes.
Tanto con las inundaciones como con la posterior sequía, el técnico afirmó que no hubo casos en los que se perdiera toda la producción en su región y los rendimientos aun han sorprendido pese a la falta de lluvias. “Todo está supeditado ahora, por las precipitaciones de los últimos días, porque ha cambiado la situación de la fina con una posibilidad de siembra positiva a diferencia de lo que se veía hace dos meses atrás. Tenemos un año en el que el primer cuatrimestre tuvo la mitad del registro de lluvias en relación del 2017, pero con las napas todavía latas en algunos lugares se pudo obtener aún buenos resultados agrícolas. Ahora deberá verse que ocurre cuando el acumulado de agua baje en el perfil”, indicó.
Con ese panorama es poco probable hacer un pronóstico de lo que pueda ocurrir en el mediano plazo, pero se espera que el 2018 sea un año escaso en lluvias.
En la economía, el incremento del dólar puede dar una pauta positiva si el productor sale a vender al mercado internacional y busca financiarse para las labores y siembras de los siguientes cultivos.
Eso servirá a quienes hayan podido hacer acopio sin daños en los cultivos debido al exceso de humedad en el tiempo de madurez y el retraso de la cosecha.








