El gobierno pampeano acusó a la provincia de Mendoza de mentir acerca del uso del agua del Río Desaguadero- Salado, perjudicando a esta provincia al no poder anticipar los caudales que ingresarán al territorio con el perjuicio de inundación en la región oeste. Situación que perjudica a los puesteros de esa región.
El 8 de junio de este año, el secretario de Recursos Hídricos Juan Greco, envió una nota al Departamento General de Irrigación de la provincia de Mendoza solicitando un informe detallado del Río Desaguadero-Salado y sus ríos afluentes: Mendoza, Tunuyán y Diamante.
Entonces, se pidió específicamente un pronóstico de escurrimiento a corto y mediano plazos, a efectos de llevar a cabo un análisis urgente de la grave situación planteada, por haberse constatado un ingreso a La Pampa de caudales superiores a 11 metros cúbicos por segundo en la estación del Puente Ruta 10 del Río Salado.
El Departamento de Irrigación de Mendoza, con una nota del 11 de julio del corriente año -un mes después de la solicitud de informes- comunicó: “Atento al requerimiento efectuado por Ud. en relación a la situación del Colector Desaguadero-Salado informamos que en dicho cauce no se realizan maniobras hidráulicas de ninguna índole que puedan haber producido las escorrentías detalladas en la nota de referencia.
Se informa que la provincia de Mendoza no hace uso consuntivo del agua que eventualmente transporta el cauce del colector Desaguadero, ya que mayormente el mismo conduce, de manera esporádica, caudales provenientes de lluvias y aguas de origen subsuperficial que colecta su curso principal”.
Desde el gobierno pampeano informaron que desprende de la respuesta, que Irrigación de Mendoza no considera que los ríos Mendoza, Tunuyán y Diamante pertenezcan al sistema Desaguadero-Salado.
En consecuencia, el escribano general de Gobierno, Martín Elall, y Greco se constituyeron en tres lugares distintos sobre el Río Desaguadero-Salado para realizar mediciones que constaten los datos obtenidos en el territorio. En el río Desaguadero-Salado, entre los ríos Mendoza y Tunuyán, hay un caudal inferior a 0,01 metros cúbicos por segundo, o sea que no había agua.
En el tamo del río Desaguadero-Salado entre los ríos Tunuyán y Diamante, se observó un caudal aproximado de 2,5 metros cúbicos por segundo. Por lo que se comprobó que el río Tunuyán aporta caudal al río Desaguadero-Salado.
Por último, se midió en el río Desaguadero-Salado, aguas abajo de los ríos Diamante y Tunuyán, observándose un caudal aproximado a 18 metros cúbicos por segundo.
“Como conclusión final y con la evidencia de los hechos constatados, se ve claramente que lo expresado por nota por el departamento de Irrigación de Mendoza, no se condice con la realidad, ya que existen obras que sí están sobre los ríos Tunuyán y Diamante, que pertenecen al Sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó y que influyen aguas abajo.”, señaló un comunicado del gobierno pampeano.








