El monovolumen de la Facultad de Ciencias Veterinarias tiene lista de espera, debido a la alta demanda, para la venta de cachorras de buena genética que sirvan para mejorar las piaras de los productores pampeanos.
Sebastián Ramos, a cargo del monovolumen de cerdos que funciona en la Facultad de Ciencias Veterinarias y técnico del INTA relacionado al trabajo con porcinos, indicó que se trata de un proyecto con varios objetivos porque sirve desde la formación académica y también para realizar extensión y ayudar a los productores.
Es una estación que sirve para brindar tecnologías a los pequeños productores y realizar ensayos de alimentación y reproducción. Hoy el monovolumen cuenta con 30 madres, de la línea landrace y yorkshire, a través de las que se generan reproductores o reproductoras.
“Son razas maternas por excelencia, con buena expresión en criaderos intensivos, pero hemos buscado que las líneas sean un poco más rústicas en cuanto a la cantidad de pelo que poseen y se da al productor cachorros en temprana edad (70 días de vida) para que el animal se desarrolle en el lugar en el que se va a desempeñar reproductivamente”, explicó. El porcino logra así una buena aclimatación.
En cuanto a la producción del monovolumen, el registro más reciente es de 11.3 lechones promedio por madre. Una cifra adecuada, ya que el mercado porcino en un trabajo intensivo tiene un mínimo de 11.5 lechones.
Ramos indicó que en este momento hay buena demanda y hay productores en lista de espera para comprar cachorras que sirvan para mejorar sus animales y que tienen un precio subsidiado por el gobierno de la provincia.
Los contactos para los productores se pueden realizar mediante INTA, la UNLPam y el Ministerio de la Producción porque es un proyecto compartido.








