Bioinsumos: Más adopción pero una producción aletargada

Con apenas el cuarto puesto en la región, al país todavía le falta para contagiarse del dinamismo global de un sector que proyecta crecer al 12,3% anual hasta 2030.

Mientras Brasil concentra el 50% del mercado latinoamericano de bioinsumos y consolida una adopción que ya no tiene vuelta, Argentina sigue corriendo de atrás: con apenas el cuarto puesto en la región, el país no logra contagiarse del dinamismo global de un sector que proyecta crecer al 12,3% anual hasta 2030. La foto es incómoda, pero la proyección es promisoria ya que los resultados a campo son más que contundentes. Eso fue lo que dejó en claro el panel de especialistas convocados por A Todo Trigo 2026, que coincidieron en que la principal barrera no es tecnológica sino de información: El productor argentino todavía no sabe bien para qué sirven los bioinsumos ni cómo usarlos.

Ignacio Moyano, vicepresidente de desarrollo de negocios para Latinoamérica en Dunham Trimmer y radicado en Brasil, fue el primero en trazar el mapa del sector. Ubicó a América Latina con una participación del 25% del mercado mundial, con Brasil llevando la mitad de ese total. En cuanto a la composición global, el mercado se divide en un 55% de biocontroladores, 17% biofertilizantes y 28% bioestimulantes, aunque la dinámica interna ya está cambiando: “Estamos viendo un gran crecimiento en biofungicidas y algo en bioherbicidas”, aseguró.

Más allá de los porcentajes actuales, el especialista señaló que «los números es lo de menos, lo importante son las tendencias» y sobre este punto destacó que mientras la proyección de crecimiento a 2030 de químicos es de un 2,1%, la de biológicos se estima en el 12,3%. En su visión, «para 2050 un productor de trigo va a estar entrando a una distribuidora y se a va a encontrar con que la oferta es 50% de químicos y 50% de biológicos«. 

La proyección de crecimiento se debe a un cambio de tendencia respecto al uso que se le daba a los bioinsumos: «A nivel mundial, los bioestimulantes dejaron de ser únicamente un mercado de hortalizas y frutales y están creciendo en granos y cereales«, aseguró. Respecto al mercado de químicos, a futuro proyecta que “va a estar trabajando en sinergia con el mercado de biológicos«. En cuanto a cultivos, Moyano dijo que la soja sigue siendo en las proyecciones el dominante, pero también aparecen detrás maíz y trigo.  

Parte de las barreras que existen para la adopción de bioinsumos, según una encuesta que desde su consultora realizaron a más de 3.400 productores de diferentes países de la región, es la falta de información, sumado a la falta de capacitación. En su visión, este es el principal desafío que tienen los bioinsumos en general y en particular en Argentina. 

En el caso de nuestro país, el especialista también mencionó que el exceso de oferta generó desafíos para el mercado de insumos. “Muchos competidores todos ofreciendo lo mismo generaron una bajada de precios y un montón de competidores con poco margen, lo que también generó falta de reinversión en innovación.  Eso nos tiene atento a todos”, aseguró.

En rigor, Argentina es el cuarto mercado de bioinsumos en Latinoamérica según estimaciones de Moyano, por detrás de Brasil, México, Perú y Chile. “Argentina, es un mercado de 118 millones de dólares, liderado por soja con 20 millones de hectáreas tratadas. Tenemos un mercado que está plano. No creció en facturación, pero sí en adopción. El 40% es inoculantes y 47 bioestimulantes”, mencionó.

A pesar del panorama actual, para el especialista la proyección para el país es que va a empezar a agarrar “el ritmo del mercado mundial” y acuerdos como el del Mercosur con la Unión Europea puede generar algunas oportunidades. “El mercado está buscado nuevas tecnologías. Es la forma en la que se van a diferenciar y tener una recuperación del mercado”, comentó. En este sentido, una de las claves para lograr el salto de crecimiento “es poner información real a campo, con registros de la forma correcta”, ya que una de las mayores demandas de los productores es validación de los bioinsumos a campo.