«En cuanto a producciones alternativas lo que se hace es vitivinicultura y frutos secos«, dijo Luján Masseroni, jefa AER 25 de Mayo del INTA. Con trabajos de zonificación, mediciones y todo lo que aporte información a nivel local.
La zonificación de frutos secos se da en un contexto en el que muchas personas empezaron a interesarse por ese tipo de producción y entonces desde el INTA se buscó identificar las zonas óptimas para minimizar los riesgos de los inversores. Es tener información previa sobre las condiciones agroclimáticas que sirva para tomar decisiones, porque en algunos lugares como Mendoza hace años que se trabaja con pistacho pero en La Pampa no tanto.
«Había mucha gente con ganas de invertir y se hizo la zonificación para tener información propia«, dijo a este portal. En pistachos como es una plantación nueva para la provincia no hay ensayos propios, indicó, pero se planeó una parcela experimental en Casa de Piedra. Allí se diseñó implantar con distintas distancias, riego y estrategias para evaluar.
Son análisis que además llevan tiempo, porque desde que se planta hasta que se logran frutos para una producción rentable transcurren entre siete y ocho años. Esto tiene que ver con la madurez del árbol y la calidad de las cosechas. En este momento se puede evaluar si los portainjertos prendieron bien, cómo el clima va influyendo en el crecimiento y otras mediciones.

Por otra parte, en 25 de Mayo hay 70 hectáreas de nogales de una empresa. Con ellos se está evaluando fenología, para obtener mediciones en plantas de la zona y no quedarse con información generada en otras provincias. «Este año hicimos la primera campaña de mediciones fenológicas y cuando se maduraron los nogales tuvimos cosecha. Vamos analizando la calidad con diferentes parámetros sensoriales y químicos«, agregó.
La agencia logró vincularse con La Adela, donde hay plantaciones de almendros. En contacto con esos productores se obtuvieron datos de la cosecha y mediciones de los frutos. El trabajo se replicó con la plantación de almendros de Guatraché en conjunto con la agencia de esa zona.
Masseroni refirió que las mediciones sirven para hacer un seguimiento del desarrollo de las plantas año a año. Observando el proceso hasta llegar al fruto, las curvas de desarrollo y las condiciones agroclimáticas de cada temporada. Luego se debe ver el resultado de la cosecha e ir analizando según el protocolo. En las nueces se las pesa frescas y secas, se miden las dimensiones con cáscara, luego se ve el ancho de las mariposas e incluso se las clasifica por colores porque en el mercado las más claras tienen mayor valor económico. La calidad de los aceites es otro de los parámetros a considerar.
INVERSIONES CONSIDERABLES
Los frutos secos generan interés en los inversores pero son producciones que requieren un gasto inicial y de mantenimiento, además de la espera de años para cosechar.
La entrevistada señaló a RD que una posibilidad si hay espacio es incorporar otro cultivo como han probado en otros lugares con el agregado de pasturas. Pero la inversión de frutos secos es costosa y quienes piensan en hacerlo deben saber qué requiere.
En cuanto al mercado, es variable porque la demanda puede ser interna o externa y lo que define es el precio. En el caso de los nogales, como ejemplo, Chile es un competidor fuerte que afecta los precios y los productores deben ver qué valores les convienen para ubicar sus frutos. Los pistachos han tenido un crecimiento del consumo interno y eso puede ser un factor considerable para quienes producen.
En cuanto a la vitivinicultura generar información de base para nuestra zona también fue una tarea de los técnicos que va de la mano con el interés por estás producciones en La Pampa. Se trata de ir respondiendo a las necesidades de la zona árida, que tiene características buenas para cultivos de verano y sólo se accede al riego en el período estival.











