El proyecto del INTA y la Facultad de Ingeniería sobre rendimiento del suelo destinado a la agricultura, con una cuchilla que mide la compactación, comenzó en mayo del 2014 y en su desarrollo tendrá pronto otra prueba de campo.
Así fue confirmado a Rural al Día, considerando que la investigación sigue vigente y está dando buenos resultados.
El trabajo conjunto fue pensado para que la herramienta genere datos sobre la compactación del terreno en cuatro profundidades distintas, en tiempo real y en forma continua conforme avance la máquina de labranza.
Como los suelos compactados afectan el desarrollo “radicular de las plantas, disminuyen el intercambio gaseoso y la capacidad de infiltración de agua, necesarios para la formación de sus tejidos”, con la cuchilla se podrá saber el estado de la tierra con vistas a su mejor aprovechamiento en la producción.
Para diseñar el dispositivo, los investigadores recurrieron a un software numérico que utiliza un modelo matemático para calcular y simular la deformación de la cuchilla a partir de presiones aplicadas, representativas de la resistencia del suelo. De esta manera, se puede conocer la presión que la genera.








