
Alberto Muguiro y Carlos Pechín, profesionales del INTA que trabajan con el Pro Huerta, consideraron los logros del pasado año con un buen desempeño de los proyectos especiales que se llevaron a cabo y seguirán para el 2018.
“El año pasado fue muy importante para el Pro Huerta porque obtuvo un muy buen financiamiento a nivel nacional y eso permitió trabajar desde el INTA y el Ministerio de Desarrollo Social en los proyectos especiales, con propuestas que se sumaron a toda la gama de iniciativas que ya se estaban aplicando”, indicó Muguiro quien es el coordinador provincial del programa en la provincia.
La novedad fue destinada, con proyectos relacionados a la agricultura familiar, a municipios, cooperativas y otras instituciones. Desde La Pampa se presentaron 12 propuestas y fueron aprobadas cinco que recibieron financiamiento. Así se ejecutaron en Realicó, Catriló, Santa Rosa y Toay. Los más recientes se aprobaron poco antes de finalizar el 2017 destinados al trabajo con comunidades aborígenes en la localidad de Parera. Pechín intervino en esa iniciativa destinada a familias ranqueles y que se ejecutará con fondos entre febrero y marzo.
“Esto es muy importante porque es capacidad productiva que queda en el lugar”, afirmó Muguiro.
En Realicó había dos invernaderos en un predio donde se trabajaba con jóvenes en situación de riesgo. Pero con el proyecto aprobado se agregaron tres túneles más, un motocultivador, un sistema de riego por goteo, bomba de agua, herramientas de mano todo lo necesario para triplicar la producción y asegurar el trabajo por más de una década.
En Catriló se ayudó a productores de porcinos que necesitaban instalar una red de agua para los animales.
En este año ya se espera presentar entre seis y siete proyectos. Y el sistema de fondos es sencillo porque el dinero lo recibe el INTA y va controlando con las facturas de compra. El productor no recibe el efectivo sino que se le entrega la infraestructura, tecnología, etc.
También, se continúa con una lógica destinada a la comercialización, para ayudar a los productores hortícolas que tienen un volumen de producción que les permite vender sus productos. Priorizando verduras, frutas y aromáticas logradas bajo cubierta con buena calidad y la continuidad que no se ve afectada por las estaciones del cultivo a cielo abierto. Además, se afianzan las buenas prácticas agrícolas y en ese sentido los productores de la zona norte y especialmente los de General Pico, están usando lo agroecológico. Se usan productos orgánicos para evitar la aplicación de químicos, reduciendo el tiempo de carencia y asegurando inocuidad.
Al mismo tiempo, las huertas escolares tienen un buen desarrollo. Pechín recordó que están trabajando con los colegios de Trebolares, Vértiz, Speluzzi, Intendente Alvear y de otras localidades.








