Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Cicra), se refirió a la transparencia de la cadena y afirmó que se va logrando pero los controles deben ser para grandes y chicos.
“Cada vez hay menos gente que camina por la banquina, este es un problema que aqueja a la Argentina hace más de 30 años y la cara visible siempre ha sido la industria frigorífica pero a mí me parece que es necesario recalcar que el inicio de la evasión arranca en la producción. Porque se genera cuando hay un socio en la primera parte de la cadena. El productor vende achicando los kilos y eso después se traslada hacia arriba. En algún momento se calculó que la evasión era superior a los 10 mil millones de pesos, en el 2016”, dijo Shiariti a Rural al Día.
Para el presidente de la Cicra, ha mejorado mucho el control comercial pero no lo suficiente para decir que tenemos una cadena transparente. Recordó que son situaciones que se vienen sucediendo hace años en el país y además de esa cultura hay deformaciones impositivas, porque hay tasas de ingresos brutos que son casi confiscatorias a su parecer y que aún con la modificación que se espera para el siguiente año seguirán estando altas. En Buenos Aires, agregó, se pretende además que la industria frigorífica realice el trabajo que renta no pueden hacer como agente de retención de los impuestos de la cadena minorista.
“Las irregularidades se ven incluso en el pequeño carnicero que no factura, lo problemas están con la evasión con las seudo cooperativas y otros temas para mejorar. La fiscalización no es infalible y requiere ajustes. Afectando la competitividad de aquellos que sí cumplen. Y si bien la recaudación se multiplicó aún se debe seguir”, indicó.
El control electrónico de la faena, que estaría en funcionamiento desde marzo del 2018, será positivo si no se limita solo a los grandes frigoríficos, afirmó.








