El trigo superó a nivel internacional las toneladas estimadas. El maíz sufre las consecuencias del alto stock del ciclo 16/17. La soja hubo una suba de los precios pero existen dudas de producción en Argentina por los aranceles a la exportación del biodiesel.
El trigo se verá afectado a nivel internacional por el informe mensual de stocks trimestrales en EEUU que resultó negativo para los precios, con cifras superiores a las esperadas, sobrepasando por 1.38 millones las 60 millones de toneladas estimadas.
En Argentina, concluida la siembra, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires incrementó en 100 mil has. el área cosechable. Las constantes precipitaciones ponen en duda concretar las proyecciones de producción por el difícil acceso a los campos para fertilización y además la aparición de enfermedades en el cultivo.
Para el maíz, los stocks trimestrales en Estados Unidos, fueron tomados como positivos por el mercado, pero esto no cambia el escenario de abundante oferta que afecta los valores por la acumulación. Entre Brasil y Argentina el aumento de las exportaciones proyectado sería de 18,5 mill. de t.
En ese marco, la probabilidad de ver premios sobre los cultivos de primera, pueden verse reducidos en el país por los altos stocks del ciclo 16/17, pese a una menor proporción en sus siembras. El avance de siembra alcanza el 9,5% a nivel nacional.
Para la soja el mercado mundial tendrá que considerar las existencias que el USDA informó con stocks trimestrales menores a los esperados y el mercado reaccionó a la suba. En general con buenos niveles de exportación. La demanda de poroto de China se presenta superior a años anteriores.
El nivel de precios disponible, en torno a los $/t. 4400 no motivan las ventas de los productores argentinos, quienes le pusieron precio al 50% de la mercadería 2016/17. La cotización may-18 en el MATba se encuentra sin diferencias respecto a la posición nov-17. Además, por el estado de los caminos se advierte que hay mucho grano embolsado aún en los campos.
Para la cebada, la relación stock/consumo de cebada mundial sería la menor de los últimos años. En Argentina la superficie sembrada sufrió un nuevo recorte en septiembre, reduciendo así la producción proyectada.








