El tiempo y las condiciones del clima complicaron a la provincia entre los extremos de las zonas quemadas hasta principios de este año y la nueva inundación que estas semanas dejó en emergencia una importante superficie. Agua, granizo y fuego viene perjudicando a los productores pampeanos.
En estos días el ministro de la Producción reconoció que las lluvias que iniciaron a fines de marzo dejaron bajo agua al menos medio millón de hectáreas. Ricardo Moralejo puso un número a la reciente desgracia al presentarse en el programa de TV “La parte y el todo”, y afirmó que la cosecha gruesa se verá afectada y en algunos lugares ya está perdida.
El funcionario recordó que las lluvias ya habían sido perjudiciales en el 2016, entre septiembre y octubre.
En las cifras cabe recordar que en el sur y oeste de La Pampa, se incendiaran 1.290.000 hectáreas, porque desde el 1 de noviembre de 2016 al 15 de marzo de 2017 se produjeron 200 incendios en La Pampa.
Y en febrero del 2016, afectando a la zona norte, el granizo también causó destrozos para el cultivo con unas 20.000 hectáreas afectadas según la FAA.








