Luis Rhades, jefe de la Unidad de Extensión del INTA General Pico, se refirió a las perspectivas productivas y los problemas en el noreste pampeano afectado por las lluvias.
El efecto niño todavía no ha menguado, dijo Rhades, si bien no tiene la misma embergadura que en Santa Fe, el sur de Corrientes, Entre Ríos y el litoral en general donde se han registrado en pocos meses unos 800 milímetros y sigue el pronóstico de mal tiempo. En La Pampa el sector más afectado es el noreste, en la zona de Embajador Martini y Alta Italia e incluso hacia Bernardo Larroudé e Intendente Alvear. En un sector de suelo con tosca con una absorción más lenta de líquido que deja el agua en la superficie. Ello hace que la cosecha se retrase porque no hay piso en los campos, si bien con algunos días de sol se podrá lograr algunos avances. Sin embargo, todavía se esperan más lluvias para la siguiente semana.
Igualmente, el jefe de la UE de INTA señaló que en algunos lotes ya se perdió parte de la producción de soja. Sin la lluvia directa, el exceso de humedad acarrea una serie de complicaciones, porque en algunos casos se optó por hacer la cosecha e invertir más en el proceso de secado. Otro problema es el traslado de los granos cuando los caminos vecinales están intransitables para los camiones. En algunos lugares se optó por hacer el acopio en silobolsas y almacenar hasta que mejoren las condiciones.
Este exceso de agua podría retrasar los preparativos para la siguiente campaña, si bien se supone que en mayo el clima será más seco y frío dando mejores perspectivas.








