La información fue transmitida por la organización Fertilizar, con datos que indican que en el 2016 en Argentina se consumieron fertilizantes dedicados a la producción agrícola con un incremento del 46 por ciento.
Del total de 3.610.000 toneladas de fertilizante, una importante cantidad se usó durante el segundo y tercer cuatrimestre del pasado año. Un incremento relacionado con la siembra con los cereales de invierno como trigo y cebada, también con el maíz y con el aumento de la superficie general de las gramíneas.
Mario Suffriti, presidente de la asociación entidad, explicó: «A pesar de las condiciones climáticas desfavorables y de que no se logró el aumento de superficie de siembra esperada para las gramíneas, la recomposición de dosis por hectárea hizo que los volúmenes de consumo de fertilizante aumentaran en forma contundente, generando mejores expectativas en los rendimientos y la calidad de los cereales».








